Las ventanas oscilobatientes han logrado una gran aceptación, por su gran versatilidad.
Consiguen airear una habitación sin quitar apenas espacio, a la vez que permiten abrir la ventana como una practicable.
Ideales para baños, cocinas, buhardillas o escaleras, donde se condensan los vapores, aunque se pueden instalar en cualquier lugar donde el cliente las desee. Un grado alto de estanqueidad e insonorización si van acompañadas de cristales.